Ante el altar de la Catedral de Módena
entre rosas y girasoles
la ópera viva nos cuelga la angustia.
El telón de la Deutsche Oper
nunca más se alzará en tu honor.
Con la humildad
que caracteriza a los genios
partiste.
Se apaga tu voz
pero el aplauso infinito
la abraza y hace eterna.
